En casa hemos votado uno junto con el 5,90 % de la población y otro con el 2,87 % de la población.

Ninguno hemos tenido diputado ni diputada.

El bipartidismo se consolida en España al modo francés pero sin segunda vuelta ni república.

Sólo quedan dos opciones, o votar al PSOE o al PP. Yo paso de los dos uno por ser de centro-izquierda y otro por se más de derechas.

Coincido con el PSOE en algunas leyes que han realizado pero no coincido en su falta de generosidad de que muchas de ellas fueron propuestas desde su izquierda sin que nunca se reconociera públicamente. El aparato mediático (CUATRO, EL PAIS, LA SEXTA. LA SER, EL PERIODICO, etc…) se encargó de decirnos que sólo era mérito suyo o por lo menos sin reconocérselo a nadie más.

Llegados a este punto ¿Qué nos queda? ¿Hay prensa equilibrada en este país?

¿Quién defefenderá la laicidad de la enseñanza? ¿Quién defefenderá el derecho a la mujer a decidir? ¿Quién propondrá algún día abolir la estrafalaria monarquía? ¿Quién denunciará las guerras injustas? ¿Quién denunciará las violaciones de los DDHH? ¿Quién denunciará los acuerdos Iglesia – Estado?

¡Que nos den!

Lo que si ha estado claro es que no ha sido fruto de un golpe de estado sino fruto de una democracia, injusta sí, pero es nuestra democracia.

Coincido con muchos (cada vez menos) que tenemos los que nos merecemos y que este país es diferente. Peor , pero diferente.

Y claro, cuando tengamos que seguir denunciando causas injustas llamaremos a los que no han tenido representación y nos seguirán abriendo las puertas porque ellos nunca las cierran.

Como decía Labordeta ¡A la mierda!

¡Que cabreado estoy joder!

¿Nos condenamos a la abstención?